Archivos del blog
Categorías del blog
Últimos comentarios
Sin comentarios
Búsqueda de blogs

"El biombo japonés en México"

Publicado en10 Mes hace
Favorito0
"El biombo japonés en México"

"El biombo japonés en México"
Juan y Miguel González
"Las batallas de Alejandro Farnesio"/ Grupo de paneles enconchados,12 hojas, Namban-Jin/ Novohispano, ca. 1690-97
161 x 660 cm
*Próximamente expuesto en el Museo Franz Mayer

Estimados amigos, en esta ocasión tocaremos el tema de los biombos del arte Namban-Jin, los namban byo-bu. Fue en el año de 1522 cuando el gran conquistador Hernán Cortés comunica en su tercera carta de relación al rey Carlos V acerca de sus intenciones de enviar una expedición al mar del sur (el Pacífico) por el territorio novohispano.

Posterior a la muerte de Magallanes en 1521, fue Juan Sebastián Cano quien concluiría el viaje de circunnavegación, desembarcando en Sevilla. Por órdenes del rey Carlos V, Fray García Lofre de Loaisa organizó otra expedición, esta vez para Asia siguiendo la ruta de Magallanes.

Sería en el mes de Octubre del año de 1527, cuando se inicia la expedición comandada por Álvaro de Saavedra Cerón, sobrino de Cortés, en busca de Loaisa y cuyo propósito era continuar las exploraciones en los archipiélagos de Asia y encontrar las islas de las especierías.

"Namban-Jin" -bárbaros del sur- fue el nombre con el que los japoneses denominaron a los portugueses, ya que estos llegaron procedentes de Macao y Manila al Sur de las Islas del Japón, ya conocidas años atrás cuando Marco Polo describió la "isla de Cipango" en el libro de las maravillas donde lo describe como un lugar de inmensas riquezas de valor incalculable; los primeros novo-hispanos, llegaron en el año de 1543 a las islas japonesas.

El arte Namban-Jin es el magnífico resultado del sincretismo entre las culturas japonesa y portuguesa y posteriormente mexicana, novo-hispana. Los japoneses, en su singularidad adoptaron las cosas y costumbres que les parecían interesantes de los portugueses, incluyendo el idioma, 200 palabras portuguesas formaban parte de la lengua japonesa y a su vez 30 palabras japonesas formaban parte del idioma portugues y del español; precisamente una de estas palabras es biombo, que significa protección del viento ( Byo: protección y Bu: viento). En nuestro caso, la palabra Biombo fue adaptada por nosotros y aztequismos al japonés como la palabra huarache.

Los biombos, originarios de China, la cultura madre, fueron un elemento importante del refinamiento de las triunfantes nuevas clases guerreras y de la burguesía oriental, adoptándose de inmediato en México; de todas las artes decorativas surgidas en Japón en esa época, el biombo fue la más sobresaliente; por medio de estas maravillosas obras de arte es que se nos ofrece una exquisita visión de los parámetros estéticos que prevalecían en el momento del encuentro entre Portugal, México, Nueva España y el Japón, y son un reflejo alegórico y simbólico de transparencia narrativa incomparable de aquel histórico momento.

Las temáticas que abarcaron estos biombos en México fueron tomadas o transcritas de grabados europeos de la época, sobre todo relatando escenas épicas, como es el caso de nuestro Biombo cuyo tema son las Batallas de Alejandro Farnesio, las cuales fueron las mas importantes de la época, desde la afamada Batalla de Lepanto, a las de la contrareforma religiosa.

En realidad Namban-jin es un concepto que abarca no solo la tendencia artística, sino también la ciencia, la cultura, la cocina y el saber.

Estos objetos fueron exportados desde Japón a Europa para su uso en forma suntuaria, en su gran mayoria por la riqueza de sus decoraciones y el brillo de los embutidos en Nácar y de la laca, inovando con estos objetos costumbres como la de la ceremonia del té; en cuanto a la técnica de los páneles este “biombo” del tema Farnesio fueron realizados con madera laqueada, incrustada con concha nácar, posteriormente retocados para darle tema y forma en óleo con leves aplicaciones en oro, todo ello recreando aves, motivos geométricos, frutas y flores. Si bien las técnicas empleadas también fueron diferentes, se trató de modelos que pudieron inspirar a los pintores novohispanos; es un hecho singular y trascendente poder ver la forma en que fueron construidos los biombos mexicanos,

De este tipo de biombos se conocen nueve en el mundo, dos de ellos en el Museo de América de Madrid, uno de rodapies en el Museo de Buenos Aires, el Museo del Virreinato en Tepotzotlán, todos ellos con el tema de la Conquista de México, y el de las Batallas de Alejandro Farnesio de la colección Rodrigo Rivero Lake. Curiosamente vemos que el único que puede ser considerado Biombo y no paneles para colgar, ya que presenta visagras originales es el acecho de Viena por los Turcos y del otro lado una cacería real, el cual se encuentra una parte en el Museo Nacional del Virreinato en Tepozotlan y la otra que estuvo también en nuestra colección y que hoy forma parte del Museo de Brooklyn.

En estas piezas se refleja la grandeza mexicana que llevó a los navegantes criollos y mestizos mexicanos por toda Asia, naufragando en costas japonesas de donde se entabló una gran relación comercial y cultural donde nuestro México es uno de los principales personajes. Importante es considerar con estos hechos que, con la colonización y anexo de Filipinas al Virreinato Mexicano demostramos ser una clase privilegiada que nos convierte de simples conquistados (como nos presenta la historia oficial), a grandes navegantes y conquistadores que allende los mares dejamos con orgullo una muestra más de la grandeza mexicana.

Dejar un comentario
Deja su comentario
Por favor login para publicar un comentario.

Menú

Compartir

Código QR

Ajustes

Crear una cuenta gratuita para guardar tus favoritos.

Registrarse

Crear una cuenta gratuita para usar listas de deseos.

Registrarse